La República Democrática del Congo atraviesa una crisis sanitaria de gran magnitud tras confirmarse que el brote de la cepa Bundibugyo del virus del Ébola se consolidó como la segunda epidemia más destructiva registrada. Un informe técnico conjunto de la OMS y el ECDC detalla que, al 6 de septiembre de 2026, la enfermedad ha dejado 6.686 casos confirmados y 3.226 fallecimientos, lo que representa una letalidad cercana al 48,2%.
El epicentro de la emergencia se concentra en la provincia de Ituri, región que agrupa más del 80% de los contagios con 5.365 casos y 2.426 muertes. Por su parte, la provincia de Kivu del Norte registra una situación alarmante al presentar la tasa de mortalidad más alta de todo el brote, alcanzando el 65%.
Mientras Uganda logró declarar el fin de su epidemia a finales de agosto tras cumplir los protocolos sanitarios, la propagación en territorio congoleño y los casos importados detectados en Europa mantienen en máxima alerta a la comunidad internacional para evitar una expansión global. (Jlsa CNP N° 23957/Foto: Referencial)