En lo que representa un auténtico sismo político para España, el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha imputado formalmente al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011). El magistrado lo señala en su auto como el presunto líder de una “estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias”.
La investigación se enmarca dentro de la causa que rastrea el supuesto lavado de dinero derivado del rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra tras la crisis de la pandemia. A Rodríguez Zapatero se le atribuyen los presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental, así como el supuesto cobro de comisiones ilegales que podrían alcanzar el medio millón de euros.
Ramificación internacional y registros en Madrid
Según la resolución judicial, la red bajo sospecha cuenta con una sólida ramificación internacional. El auto del magistrado señala que, presuntamente siguiendo instrucciones directas del expresidente, se habría constituido al menos una sociedad off-shore en Dubái bajo la denominación de Landside Dubai Fzco (o Landside Middle East Fzco).
Como parte de las diligencias urgentes ordenadas por el juzgado, agentes de la Policía Nacional procedieron al registro del despacho de Rodríguez Zapatero en Madrid, donde se incautaron tres maletines con documentación relevante para la causa. Tras estos operativos, el juez ha citado al expresidente a declarar en calidad de investigado el próximo 2 de junio.
Reacciones en el tablero político
La imputación ha provocado un impacto inmediato y cruces de declaraciones en la primera línea política española:
José Luis Rodríguez Zapatero: El expresidente rompió el silencio para manifestar su total disposición a colaborar con la justicia, aunque desmintió de forma categórica las acusaciones. «Jamás he realizado ninguna gestión ante ninguna administración pública en relación con el rescate de Plus Ultra», aseguró.
Pedro Sánchez (Presidente del Gobierno): Durante una reunión ante la dirección del PSOE, el actual jefe del Ejecutivo calificó la situación de «momentos duros» y pidió formalmente a su formación defender el buen nombre y la trayectoria del exlíder socialista.
Partido Popular (PP): Desde la principal fuerza de la oposición se ha descartado, por el momento, la promoción de una moción de censura. No obstante, la cúpula de los populares ha exigido la comparecencia inmediata de Pedro Sánchez ante las Cortes para dar explicaciones urgentes al país.
El avance de las declaraciones del próximo 2 de junio marcará el rumbo de un proceso judicial que ya acapara la atención internacional y promete reconfigurar el escenario político español. (Jlsa CNP N° 23957)