Periodismo y opinión. Vacaciones sin Dinero._

Hazael Molina. CNP. 8937.

Agosto es sinónimo de vacaciones, los estudiantes de primaria y bachillerato terminan año, los universitarios hacen un alto en sus estudios y hasta gremios cómo abogados entran en receso judicial. Desde antaño la costumbre era programar y preparar viaje a la playa, montaña, ciudades o pueblos, pues cualquier lugar era bueno. Fue época de disfrute y reencuentro para familiares y amigos .

Ahora el receso laboral y estudiantil llega, pero ya son pocos los que pueden continuar con la tradición.
Venezuela es otra, o mejor dicho la hicieron otra. Y es que diferentes factores impiden y hacen más difícil un viajecito vacacional.
Nuestros ingresos bajaron o desaparecieron, el salario quedó reducido al mínimo, los vehículos apenas ruedan y el acostumbrado chequeo, reparación y revisión que hacíamos para ponerlos a tono para el viaje ya no se puede hacer; quedaría la opción de viajar en autobús pero igual es costoso; y que decir de hotelería, posadas y alimentos, todo está por las nubes y a precios dolarizados.
Escribo este artículo en ocasión de observar la lucha de los profesores y demás trabajadores del sector universitario además de los profesores de educación media, que reclaman y con toda justicia su bono vacacional y otros conceptos amputados maliciosamente por el ejecutivo nacional.

Nuevamente las vacaciones serán en casa y así será hasta que el país recupere su estatus productivo y económico, los salarios se ajusten a lo que ordena la constitución, las universidades se les respete su autonomía y se les asigne presupuesto justo y florezca una administración sana y respeto a la separación de poderes.Esto solo para citar algunos elementos que nos han llevado a esta crisis institucional y económica.

Al menos estas vacaciones en casa , nos permitirá meditar y soñar con un país mejor.

PD. Este artículo no aplica para todos…..pues en medio de tantas dificultades observamos un puñado de venezolanos, que mira por encima del hombro y que extrañamente exhiben riqueza, comen, beben, viajan cuando quieren, disfrutan y nadie sabe cómo lograron llegar a ese nivel. Unos pocos podrán justificarlo pero otros no, pues hasta hace no mucho andaban en buseta y comían pastelitos en cualquier esquina.