Busto del novelista venezolano Rómulo Gallegos fue devuelto a su plaza en el vigía

A través de un acto solemne realizado por la municipalidad de Alberto Adriani, fue devuelta la imagen del novelista venezolano Rómulo Gallegos, a la plaza que lleva su nombre, ubicada en la entrada a la urbanización Buenos Aires de El Vigía, donde el orador fue Keibert Rojas, presidente del Instituto Municipal de la Juventud (Imjaa), quien en su intervención citó una de las frases de Rómulo Gallegos “yo escribí mis libros con el oído puesto sobre las palpitaciones de la angustia venezolana”.

El acto se efectuó este viernes, motivado que el pasado dos de agosto se  celebró los 138 años del Natalicio de Rómulo Gallegos, por lo que el poder  ejecutivo a través del alcalde Lisandro Ramírez Segura y del poder legislativo ejercido por los ediles, por medio de su presidenta Eligia Jactiva; develaron el busto de este  venezolano quien  también fue presidente del país.

Después del himno nacional entonado por la banda municipal Inocente Carreño, el alcalde  acompañado por los Concejales presente, además de Orlando Carvajal, cronista del municipio y Pedro Parra, director del Archivo Histórico, procedieron a develar el busto de Rómulo Gallegos  y entregaron algunos reconocimientos.

Acotó Lisandro Ramírez Segura, que después de estar siete años en el olvido el busto de Rómulo Gallegos, fue reparada y reinstalado en la plaza y parroquia que llevan su nombre.

Indicó el burgomaestre Adrianista, “se ha recuperado esta plaza para rendir homenaje a quien se lo merece, a quien tiene más que una página especial en la historia contemporánea de Venezuela; además en la lucha por la consolidación de la democracia venezolana, como también en lo político y en lo literario, la más rica producción entre nuestros escritores, como lo fue Rómulo Gallegos, de quien se destaca su obra maestra Doña Bárbara.

Mientras que Orlando Carvajal, cronista del municipio Alberto Adriani, señaló que hace siete años el busto de Rómulo Gallegos había sido retirado del lugar, cuando estaban construyendo el elevado del sector Iberia y fue resguardado por los taxistas que se encontraban en dicha plaza.