Al Filo de La Verdad: Año Viejo

Giovanni Cegarra. CNP. 2229

Fenece el 2022 y con él, infinidad de penurias, vicisitudes, calamidades, que han afrontado y confrontado los habitantes de este globo terráqueo, de las que por supuesto, no se ha escapado nuestro país y estado, mucho habrán de olvidar, dentro de lo cabe, lo vivido y convivido, renacerá la tradicional costumbre de la quema del “año viejo”, semblanza de la idiosincrasia andina venezolana.

La quema del “año viejo”,  que no es otra cosa, que darle candela a un muñeco elaborado con ropa vieja, relleno de aserrín o cartón, artefactos pirotécnicos, que habrá de ser quemado, a la media noche del 31 de diciembre, toda una tradición  arraigada en la Región Los Andes de nuestro país y en varios territorios latinoamericanos.

La costumbre, de manera simbólica, emula la quema de todo lo malo del año que se va y hoy por hoy, los muñecos elaborados con mucho ahínco personal, representan personajes de cualquier tipo, desde políticos, artistas, estrellas de cine, dibujos animados e incluso personas que influyeron de manera positiva o negativa a nivel local, regional, nacional e internacional.

La quema del “año vejo” en Venezuela y por ende, en nuestro estado, tiene diversidad de aristas, como bien lo dijo un amigo que prepara con suma antelación el muñeco, “no cabrá en el monigote, todo lo que quisiéramos quemar los venezolanos”, lo encenderá a la media noche del 31, con la esperanza que las llamas consuman todo lo malo y podrido del 2022, de tal manera que el nuevo año, arranque con la esperanza de que sea mucho mejor del que se despide, logremos el país que todos queremos y anhelamos.

Feliz, próspero, venturoso, año 2023 para todos, Venezuela sea la que se quiere.