Bajo la consigna «¡Mérida no aguanta más!», ciudadanos de diversos sectores del estado Mérida protagonizaron la noche de este jueves una ruidosa protesta de «cacerolazo». La manifestación espontánea surgió como medida de repudio ante la agudización de la crisis eléctrica que mantiene a la entidad con cortes de energía que superan, en muchos casos, las cinco horas continuas.
Desde el casco central de la capital hasta las zonas residenciales de los municipios vecinos, el sonido del metal golpeado se hizo sentir de forma sincronizada al caer la noche. Los habitantes denuncian que la frecuencia y duración de los racionamientos han vuelto «insostenible» la vida cotidiana, afectando no solo el bienestar doméstico, sino también la actividad comercial y los servicios básicos que dependen del fluido eléctrico.
Un reclamo por soluciones
La protesta de este jueves refleja el agotamiento de una población que padece fluctuaciones constantes que ponen en riesgo los equipos electrodomésticos y limitan el acceso a la conectividad y el suministro de agua.
«Es una falta de respeto a la dignidad del merideño», manifestaron vecinos a través de redes sociales, donde la etiqueta #MéridaSinLuz se volvió tendencia local. Los ciudadanos exigen a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y a las autoridades regionales un cronograma de carga real, transparente y, sobre todo, una solución estructural que ponga fin a lo que califican como un «castigo eléctrico».
Impacto regional
Mérida se mantiene como uno de los estados más afectados por el Plan de Administración de Cargas (PAC), situación que ha mermado la calidad de vida en la región andina durante las últimas semanas. Hasta el cierre de esta nota, no se ha obtenido un pronunciamiento oficial de las autoridades regionales respecto al incremento de los cortes en las últimas 24 horas. (Jlsa CNP N° 23957)