En el marco de la festividad litúrgica de la Madre María de San José este 7 de mayo, la Iglesia Católica venezolana ha recibido una noticia que renueva la esperanza y la fe del pueblo creyente: el proceso para su canonización ha entrado en una etapa decisiva tras la confirmación de un presunto milagro bajo estudio en la Santa Sede.
Un signo extraordinario en la lupa del Vaticano
La hermana Graciela Molina, vicepostuladora de la causa, informó que la Congregación para las Causas de los Santos analiza actualmente la curación, calificada como médicamente inexplicable, de una persona que padecía Lupus Eritematoso Sistémico. Al tratarse de una enfermedad crónica e incurable para la ciencia contemporánea, una recuperación total y sostenida representaría el testimonio jurídico y científico necesario para que la beata sea elevada definitivamente a los altares.
Desde su Santuario en la ciudad de Maracay, estado Aragua, la feligresía se ha volcado en oración para pedir por la pronta certificación de este signo. De ser aprobado por el panel de médicos y teólogos del Vaticano, Laura Evangelista Alvarado Cardozo la niña de Choroní que dedicó su vida al servicio de los más pobres y a la fundación de las Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús se convertiría oficialmente en la primera santa nacida en tierra venezolana.
La Madre María de San José fue beatificada en 1995 por el Papa San Juan Pablo II, tras comprobarse la curación de la hermana Teresa Silva. Hoy, 31 años después de aquel hito histórico, Venezuela aguarda con expectativa el anuncio que completaría el camino a la santidad de una mujer que hizo de la caridad su bandera de vida.
La comunidad religiosa invita a todos los venezolanos a seguir pidiendo por este proceso, manteniendo vivo el legado de quien hoy está más cerca que nunca de los altares universales. (Jlsa CNP N° 23957)