BARCELONA, ESPAÑA – Lo que debía ser una celebración al talento cinematográfico venezolano en el Festival de Cinema Llatinoamericà de Barcelona, se transformó en un escenario de confrontación política tras las polémicas declaraciones de Carlos Azpúrua, cónsul de Venezuela en la ciudad y cineasta, quien calificó de «mercenarios» a los realizadores de la película Aún es de noche en Caracas.
Mientras la crítica internacional y el público aplauden el trabajo de las cineastas Mariana Rondón, Marité Ugás y el actor Édgar Ramírez, Azpúrua utilizó el espacio diplomático para politizar el arte. Al definirse abiertamente como un «operador político», el funcionario atacó la narrativa de la diáspora, ignorando la realidad de más de 8 millones de venezolanos que han cruzado fronteras.
El arte como espejo de una crisis negada
La película, basada en la aclamada novela La hija de la española, retrata una Caracas marcada por las invasiones, el hambre y la pérdida de identidad; una realidad que el gobierno actual intenta omitir de las salas nacionales. Ante esto, Azpúrua tildó de «cine mercenario» a quienes, desde el exilio, narran el drama social de la crisis venezolana bajo el argumento del financiamiento externo.
«El cine no es mercenario por buscar financiamiento para contar la verdad; es valiente por no dejarse amordazar», expresaron voces ligadas a la producción en respuesta a los señalamientos de control de daños ejecutados por el consulado.
Rechazo del público
La reacción en la sala del festival fue inmediata. Lejos de validar el discurso oficialista, los asistentes respondieron con abucheos, dejando el auditorio parcialmente vacío como señal de protesta ante lo que consideran un ataque a la memoria histórica y al derecho de contar la historia propia sin censura.
Este incidente reafirma la brecha entre la narrativa gubernamental y la producción artística independiente, que sigue encontrando en festivales internacionales el eco que se le niega dentro de Venezuela.
Estreno Global
Pese a los intentos de desprestigio, la verdad proyectada en la gran pantalla llegará a millones de hogares. «Aún es de noche en Caracas» se estrena en la plataforma Netflix este 27 de marzo, invitando a los espectadores a juzgar por sí mismos una obra que el autoritarismo prefiere ocultar.
Nuestra total solidaridad con Mariana Rondón, Marité Ugás, Édgar Ramírez y todo el equipo técnico que, con valentía, mantienen viva la narrativa de un país que duele, pero que no calla. (Redacción: Es Noticia En La Web)