TEHERÁN / WASHINGTON / TEL AVIV – Tras la incursión militar a gran escala ejecutada por las fuerzas de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero de 2026, Oriente Medio se encuentra en un estado de guerra abierta. La operación, denominada por el Pentágono como «Operación Furia Épica» (Operation Epic Fury), ha desencadenado una respuesta inmediata de la República Islámica, afectando a múltiples naciones vecinas.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, justificaron la acción militar bajo los argumentos de:
Amenaza Nuclear y de Misiles: Israel calificó el ataque como «preventivo» para eliminar una «amenaza existencial», señalando el avance del programa nuclear iraní y su arsenal de misiles balísticos.
Inestabilidad Interna: La ofensiva se produce tras meses de violentas protestas internas en Irán, donde se estima que la represión estatal ha dejado miles de víctimas. EE. UU. ha manifestado abiertamente su intención de propiciar un «cambio de régimen».
Seguridad Regional: La destrucción de infraestructuras de apoyo a grupos pro-iraníes en la región.
Por otra parte, aunque las cifras oficiales son difíciles de verificar de forma independiente debido al bloqueo informativo, los reportes indican que fuentes israelíes afirman haber neutralizado a oficiales de alto rango de la unidad de misiles superficie-superficie del IRGC. Incluso circulan reportes no confirmados sobre el estado de salud del Líder Supremo tras ataques a complejos gubernamentales.
Han sido destruidos centros de mando, sistemas de defensa aérea y sitios de lanzamiento de drones en al menos 24 de las 31 provincias de Iran.
La Media Luna Roja iraní reportó al menos 201 muertos y más de 700 heridos. Entre los incidentes más graves se encuentra el impacto en una escuela femenina en Minab, donde se reportan decenas de niñas fallecidas.
Ataques a Países Vecinos
En represalia, Teherán activó su arsenal de misiles contra objetivos estadounidenses y aliados en el Golfo Pérsico, alcanzando los siguientes puntos:
Israel: Ataques directos con misiles balísticos que provocaron decenas de heridos en Tel Aviv y Haifa.
Bahréin: Impactos directos contra la sede de la Quinta Flota de EE. UU. en Manama.
Instalaciones en el Golfo: Se confirmaron ataques en Emiratos Árabes Unidos (Abu Dabi y Dubái), Arabia Saudita (Riad), Kuwait y Catar (Base Al-Udeid).
Otros frentes: Explosiones registradas cerca de Erbil en Irak y en zonas de Siria.
A esta hora del domingo 01 de marzo, la situación es crítica, la mayoría de los países del Golfo, Israel y Jordania han clausurado sus cielos al tráfico comercial. El temor al cierre del Estrecho de Ormuz ha disparado los precios del petróleo a niveles históricos.
Mientras el gobierno iraní intenta reorganizar sus defensas, el presidente Trump ha instado a la población civil iraní a «tomar el control de su destino» y derrocar al liderazgo actual.
Estado de Alerta Mundial: EE. UU. ha emitido una alerta global para sus ciudadanos, mientras la Unión Europea y Rusia han condenado la escalada, pidiendo una «máxima moderación» para evitar un conflicto nuclear. (Jlsa CNP N° 23957)