Ciudadanos exigen cuentas sobre la inversión en «tecnología china» tras el evidente colapso de la red de semáforos en el municipio Libertador.
MÉRIDA – La seguridad vial en la ciudad de Mérida ha pasado de ser una promesa de modernidad a convertirse en una «trampa » para conductores y peatones. Lo que en su momento fue anunciado con bombos y platillos por el anterior alcalde, Jesús Araque, como una inversión histórica en semaforización inteligente de tecnología china, hoy se traduce en intersecciones a oscuras, equipos desmantelados y un caos vehicular que pone en riesgo la vida de los ciudadanos.
Una inversión sin resultados
Más allá de gestionar el tráfico, la red de semáforos del municipio Libertador es vital para salvaguardar la integridad física de la población. Sin embargo, la realidad en las avenidas Las Américas, Los Próceres y el casco central es alarmante. Los supuestos proyectos de vanguardia parecen haber quedado en el papel, dejando tras de sí una infraestructura que sufre de obsolescencia prematura y falta total de mantenimiento.
«El descuido en la red de semáforos no es una falla menor; es una amenaza directa y un atentado contra la seguridad vial. No se puede hablar de gestión cuando el derecho fundamental a circular seguro es ignorado», señala el reclamo ciudadano que cobra fuerza en la entidad.
Competencia municipal ineludible
Es imperativo que la actual gestión municipal asuma la responsabilidad heredada y priorice la inversión en una infraestructura crítica, moderna y eficiente. La seguridad vial no puede ser tratada como un tema cosmético o de propaganda; es una competencia municipal ineludible que exige:
Auditoría Técnica y Financiera: Esclarecer el destino de los fondos destinados a los «semáforos chinos» y por qué la tecnología implementada falló en tan corto tiempo.
Plan de Recuperación Inmediata: Sustitución de unidades dañadas por equipos de alta durabilidad adaptados a las fluctuaciones eléctricas de la región.
Modernización Real: Implementación de sistemas que realmente respondan al flujo vehicular actual de la ciudad de los caballeros.
Garantizar el orden y la protección en nuestras calles es una deuda pendiente que no admite más prórrogas. Los merideños exigen que las autoridades dejen de mirar hacia un lado y restauren la operatividad de un sistema que es, literalmente, la diferencia entre la vida y la muerte en cada esquina. (Jlsa CNP N° 23957)