PALMARITO, MÉRIDA. – Las intensas y constantes precipitaciones registradas en las últimas horas en la zona sur del Lago de Maracaibo han provocado una situación de emergencia crítica en la población de Palmarito, municipio Tulio Febres Cordero. Desde la madrugada del pasado viernes 6 de marzo, el incremento del nivel del agua ha alcanzado niveles sin precedentes, afectando incluso a sectores residenciales que históricamente se habían mantenido a salvo de inundaciones.
La comunidad denuncia que la magnitud del desastre no se debe únicamente a factores climáticos, sino a la intervención humana negligente. Según los testimonios de los residentes, el desvío y cierre arbitrario de canales naturales de alivio ha impedido que las aguas drenen hacia el Lago de Maracaibo, provocando que el caudal del río San Pedro se represe y busque salida hacia el centro del poblado.



Un escenario de devastación
Los habitantes describen una situación alarmante: calles transformadas en ríos y viviendas anegadas por corrientes de inusual fuerza que sorprendieron a las familias mientras descansaban.
«Sectores que casi nunca sufren por las lluvias hoy tienen el agua adentro; ya no queda un solo espacio en el pueblo que no esté inundado», relató uno de los afectados bajo condición de anonimato.
Exigencias de la comunidad
Ante la pérdida de enseres y el riesgo inminente a la integridad física de las familias, los residentes de Palmarito exigen a las autoridades municipales y regionales una solución estructural urgente que incluya: Canalización inmediata del río San Pedro y del caño que atraviesa la comunidad, restauración de los canales naturales de drenaje que han sido obstruidos o desviados y un plan de mantenimiento preventivo para evitar que la falta de limpieza en los cauces siga destruyendo el patrimonio de decenas de familias merideñas.
La comunidad hace un llamado desesperado a los organismos de gestión de riesgos Gobernación de Mérida y Alcaldía además de Protección Civil para atender esta contingencia antes de que la situación derive en una tragedia humana irreversible. (Jlsa CNP N° 23957)